lunes, 30 de enero de 2012

Curso de Voluntariado

El fin de semana del 28 y 29 de enero celebramos en el incomparable marco del Convento Monasterio de San Antonio en La Cabrera un curso de Voluntariado Internacional especialmente pensado para dar apoyo y ayuda a las obras que los Misioneros Identes tienen por el mundo.


Durante el mismo se trataron los temas básicos de la acción del voluntario (requisitos, código ético, pedagogía del éxtasis,...) y los aspectos específicos que se requieren cuando se va a colaborar a una misión católica, que no conviene darlos por supuestos.

Fuimos en total 17 participantes, la mayoría de Madrid y también de Málaga y de Santander.

El ambiente estuvo muy bien (¡a pesar del frío fuera de la casa!), con una convivencia excelente (¡no podía ser de otra forma entre dispuestos voluntarios voluntariosos!), y, según los comentarios de los participantes, fue también muy instructivo para conocer las otras realidades que existen más allá de nuestras fronteras.


La maravilla del entorno, tanto del paisaje natural como del monasterio, ayudó mucho, y además tuvimos una visita guiada en la que nos informaron de la historia y vicisitudes del lugar ¡nada menos que desde el siglo IX!

La atención de los participantes fue muy grande, especialmente cuando se trataron las misiones concretas que se pueden desarrollar en Abancay (Perú), Cochin (India), Yaundé (Camerún), San Miguelito (Bolivia), el voluntariado nacional en Quintanabaldo y algunas más.

También hubo tiempo para  pasarlo bien y practicar las dotes culinarias de los participantes, ¡que nunca se sabe lo que habrá que hacer en el trabajo voluntario! (aunque a mí lo que mejor se me da es comer....)

Y aquí la foto de familia de todo el grupo:
 


domingo, 29 de enero de 2012

Humor con Les Luthiers

A lo largo de los años (¡bastantes ya!) de trabajar con niños y adolescentes en campamentos, convivencias, reuniones,... me ha tocado muchas veces hacer reir para transmitir un toque de alegría y buen humor, tan necesario en todas las ocasiones.

Un recurso muy bueno para ello ha sido recurrir a las obras de los geniales e incomparables argentinos del grupo Les Luthiers para encontrar ideas e inspiraciones. ¡Creo que así nació mi gusto por el teatro!

Pero cada vez que quiero refrescarlas para volverlas a interpretar tengo que andar buscándolas por la red, por lo que he pensado ponerlas todas aquí juntas para mayor comodidad, y de paso para compartir un buen material humorístico con el que pasar unos ratos bien agradables.

Así que sin más comentarios, ya que los videos hablan por sí solos, aquí van las obras de Les Luthiers que he representado en alguna ocasión, para disfrute de todos mis amigos:


Perdónala



El Rey enamorado
 




Consejos para padres. La gallina dijo Eureka





Iniciación a las artes marciales

 


 

El poeta y el eco

Primera parte


Segunda parte


 
Cartas de color - Yogurthu Mghe

Primera parte



Segunda parte 

 

La hija de Escipión



 

Vals del segundo 




La Historia de la Semana 

miércoles, 25 de enero de 2012

Plus Rien Ne M'étonne

A pesar de que todo el mundo dice que quiere la paz, ¡qué difícilmente se consigue en la práctica!

Casi cada día nos vemos asaltados por conflictos en muchas partes del mundo, y en especial en Africa, gran continente explotado desde su descubrimiento.

El tema musical de esta semana es una canción de Tiken Jah Fakoly, cantante reggae de Costa de Marfil muy implicado en la crítica y denuncia de los abusos y manipulaciones que se dan en Africa por culpa de políticos y multinacionales. Lleva por título Plus Rien Ne M'étonne, algo así como Ya nada me asombra, y es del año 2004.

La letra, como siempre, va después del video y refleja en pocas palabras la cruda realidad de las relaciones internacionales. Va en español y francés, por si alguien está interesado.

El primer video toma imágenes reales de conflictos actuales, o sea, bastante duras, y hace que uno se pregunte cómo es posible que el ser humano llegue a estas situaciones de barbarie y explotación.

El segundo es la misma canción y está tomado de una actuación directo.

La lección personal para mí es clara: llevar la paz y la concordia en el ambiente en que me muevo y trabajar por la educación en los valores trascendentes para que nuestros niños y adolescentes vean que otra sociedad, donde brille el amor y la caridad, sí es posible.



(Gracias a Yoly y Juanjo por el video y por su compromiso con los que lo necesitan)

Y aquí en una actuación en directo: 



La letra en español:

Ya nada me asombra

Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Se han repartido el mundo.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.

Si tu me dejas Chechenia,
Yo te doy Armenia.
Si tu me das Afganistán
Yo te entrego Pakistán.
Si no te vas de Haití,
Yo te embarco hacia Bangui.
Si tu me ayudas a bombardear Irak,
Yo te arreglo lo de Kurdistan.

Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Se han repartido el mundo.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.

Si tu me dejas uranio,
Yo te dejo el aluminio.
Si tu me entregas tus yacimientos,
Yo te ayudo a perseguir a los talibanes.
Si tu me das mucho trigo,
Yo les hago la guerra a tus costes.
Si tu me dejas extraer tu oro,
Yo te ayudo a echar al general.

Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Se han repartido el mundo.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.

Se han repartido África sin consultarlo.
Se sorprende de que estemos desunidos.
Una parte del imperio Mandiga,
Se encuentra donde los Wolof.
Una parte del imperio Mossi,
Se encuentra en Ghana.
Una parte del imperio Sousso
Se encuentra en el imperio Mandiga,
Una parte del imperio Mandiga
Se encuentra donde los Mossi.

Han partido África sin consultarnos,
Sin preguntarnos, sin advertirnos.

Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Se han repartido el mundo.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.

Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Se han repartido el mundo.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra.
Ya nada me asombra. 


Y la letra original en francés:

Plus rien ne m'étonne !

Si tu me laisses la Tchétchénie,

Moi je te laisse l'Arménie
Si tu me laisse l'afghanistan
Moi je te laisses le Pakistan
Si tu ne quittes pas Haïti,
Moi je t'embarque pour Bangui
Si tu m'aides à bombarder l'Irak
Moi je t'arrange le Kurdistan.

Si tu me laisses l'uranium,

Moi je te laisse l'aluminium
Si tu me laisse tes gisements,
Moi je t'aides à chasser les Talibans
Si tu me donnes beaucoup de blé,
Moi je fais la guerre à tes côtés
Si tu me laisses extraire ton or,
Moi je t'aides à mettre le général dehors.

Ils ont partagé Africa, sans nous consulter

Il s'étonnent que nous soyons désunis.
Une partie de l'empire Maldingue
Se trouva chez les Wollofs.
Une partie de l'empire Mossi,
Se trouva dans le Ghana.
Une partie de l'empire Soussou,
Se trouva dans l'empire Maldingue.
Une partie de l'empire Maldingue,
Se trouva chez les Mossi.

Ils ont partagé Africa, sans nous consulter !

Sans nous demander !
Sans nous aviser !

Ils ont partagé le monde, plus rien ne m'étonne !

Plus rien ne m'étonne !
Plus rien ne m'étonne !  

La Historia de la Semana 
 

lunes, 23 de enero de 2012

El tazón de madera

Uno de los aspectos donde más se nota la calidad humana de una sociedad es en el cuidado de los más débiles, en particular de los niños y los ancianos.  


La historia de esta semana incide en esta idea de que las personas mayores, y especialmente los que nos han dado la vida, merecen nuestras mejores atenciones y cuidados, a pesar de que en muchas ocasiones no responden como nos gustaría debido a múltiples circunstancias.

La ancianidad es más parecida a la niñez de lo que parece, y por eso hay que seguir estando atentos a sus necesidades tanto humanas como espirituales.

Y sin más, con ustedes, El tazón de madera.
 
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El tazón de madera
 
El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.

La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. 

El hijo y su esposa se cansaron de la situación.“Tenemos que hacer algo con el abuelo”, dijo el hijo. “Ya hemos tenido suficiente, derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo”.

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida la servían en un tazón de madera. 

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran frías llamadas de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida. 

El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le preguntó dulcemente: “¿Qué estás haciendo hijito?”. 

Con la misma dulzura el niño le contestó: “Ahh, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos”. Sonrió y siguió con su tarea. 

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer. 

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. 

Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa parecían molestarse cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.


La Historia de la Semana 
 

miércoles, 18 de enero de 2012

Algún día...

He tomado prestado del blog de mi buen amigo Raúl que lleva por título Pensamientos en la Noche el video de esta semana, que me ha encantado por su temática y contenido.

El tema de la cadena de favores como incentivo y motivación personal ya ha aparecido otras veces, pero por muchas veces que se repita siempre aporta una novedad: 
no olvidarnos de que cada pequeño favor que hacemos, cada detalle que tenemos con los demás, tiene un valor enorme para la persona que lo recibe y prácticamente no nos cuesta nada cuando lo hacemos.

Sólo así será posible que, como el título de este corto, Algún día... veamos una sociedad más justa y más centrada en lo realmente importante: la persona y sus valores; y no el dinero y el poder.

Aquí va el video: 



La Historia de la Semana 

domingo, 15 de enero de 2012

Hablar - Callar

Me ha ocurrido en determinadas circunstancias el pensar: 'no debería haber dicho esto', y también al contrario: 'tendría que haber dicho tal cosa'.

La cuestión de cuando hablar y cuando callar puede resultar a veces complicada y difícil, pues no tenemos toda la información necesaria sobre el tema o sobre las circunstancias que rodean al  interlocutor, y no es fácil decidirse por una u otra opción.

Por eso me ha parecido interesante compartir estas ideas que me han enviado, ya que son muy sugerentes a la hora de decidir si debo hablar o debo callar.

¡Espero que os sirvan como a mí!

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Hablar / Callar

Hablar oportunamente es acierto
Hablar ante una injusticia  es valentía

Hablar para rectificar es un deber
Hablar para defender es compasión
Hablar ante un dolor es consolar
Hablar para ayudar a otros  es caridad 

Hablar con sinceridad es rectitud
Hablar de sí mismo es vanidad 



Hablar restituyendo fama es honradez
Hablar aclarando chismes es obligación
Hablar disipando falsos rumores es de conciencia

Hablar debiendo callar es necedad
Hablar por hablar es tontería

 


Callar cuando acusan es heroísmo
Callar cuando insultan es sencillez
Callar las propias penas es sacrificio
Callar miserias humanas es caridad
Callar a tiempo es prudencia
Callar cuando hieren es santidad
Callar defectos ajenos es amor

Callar debiendo hablar es cobardía




Callar las cualidades propias es humildad
Callar para no herir susceptibilidades es delicadeza
Callar las palabras inútiles es sabiduría
Callar para escuchar es educación
Callar ante el fuerte es sometimiento
Callar ante el débil es magnanimidad
Callar en los momentos de dolor es virtud


La Historia de la Semana  

jueves, 12 de enero de 2012

The Highwayman

El tema musical de esta semana es una balada de Loreena McKennitt con letra de un poema de Alfred Noyes titulado The Highwayman, que se podría traducir por El bandolero.

Narra una bonita (y triste) historia de amor entre un salteador de caminos y la hija del dueño de la posada. Cuando va a despedirse de ella para otra de sus correrías, un pretendiente celoso lo denuncia y ... ocurre la tragedia.

Alfred Noyes es un poeta inglés del siglo pasado que es conocido sobre todo por esta balada.

He encontrado dos versiones que me han parecido sugerentes para compartir. 

La primera es una versión original de la propia cantante, que me parece muy buena.

La segunda es un video con una colección de pinturas de Goya.

La cantante canadiense Loreena McKennitt ya ha salido por el blog aquí y aquí, pues sus melodías tansmiten una paz y tranquilidad que me parecen bastante necesarias hoy día.

Aquí va el primer video, en versión original:



Y aquí el segundo, con las pinturas de Goya:




Y por último la letra del poema en español:

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Alfred Noyes
“El bandolero” , The Highwayman

Primera Parte

I
El viento era un torrente de oscuridad entre los racheados árboles,
la luna, un galeón fantasmagórico zarandeado en mares nubosos,
la carretera, un cinta de luz lunar sobre el páramo púrpura,
y el salteador venía cabalgando...
cabalgando... cabalgando...
el salteador llegó cabalgando hasta la vieja puerta de la posada.

II
Llevaba sobre la frente un bicornio francés, una lazada de encaje bajo el mentón,
un abrigo de terciopelo granate y calzones de gamuza canela,
todo ajustado sin arruga alguna: ¡las botas altas hasta el muslo!
Y cabalgaba con un rutilar de joyas,
la culata de su pistola, un rutilar
la empuñadura de su estoque,
un rutilar, bajo el ciejo enjoyado.

III
Sobre los adoquines chacoloteó y resonó en el oscuro patio de la posada,
y repiqueteó con su fusta en los postigos, pero todo estaba cerrado y trancado;
silbó una melodía hacia la ventana,
y a quien debería estar ahí esperando:
sólo a la hija de ojos negros del dueño,
Bess, la hija del dueño,
trenzando un nudo de amor rojo oscuro en su largo y negro cabello.

IV
Y oscuro, en el viejo y oscuro patio de la posada, un portillo del establó chirrió
donde Tim el guadarnés escuchaba; su rostro blanco y afilado;
sus ojos eran pozos de locura, su pelo como heno mohoso,
pero él amaba a la hija del dueño,
a la hija de labios rojos del dueño,
mudo como un perro escuchaba y oyó al ladrón decir:

V
“Un beso, maja mía, corazón; ando tras un trofeo esta noche,
pero estaré de vuelta con el oro amarillo antes de luz matutina;
pero, si andan pisándome los talones y sin descanso me persiguen todo el día,
entonces búscame a la luz de la luna,
vela por mí a la luz de la luna,
vendré a ti bajo la luz de la luna, aunque el Infierno bloquee el camino.”

VI
Él se elevó sobre los estribos; apenas podía alcanzar la mano de ella,
¡pero ella soltó el cabello sobre el marco de la ventana!
La cara de él ardía como una tea
cuando la negra cascada de perfume se desparramaba sobre su pecho;
y el besó sus ondas a la luz de la luna,
(¡Oh, dulces, negras ondas a la luz de la luna!).
Entonces tiró de las riendas a la luz de la luna,
y se marchó galopando hacia el poniente.

Segunda Parte

I
El no llegó a la aurora; no llegó al mediodía;
y al rojizo atardecer, antes del orto lunar,
cuando la carretera era una cinta gitana, serpenteando el páramo púrpura,
una compañía de casacas rojas venía marchando...
marchando... marchando...
los hombres del rey Jorge llegaron marchando,
hasta la vieja puerta de la posada.

II
No dijeron una palabra al dueño, aunque sí bebieron de su cerveza,
pero amordazaron a su hija y la ataron a la pata de su estrecha cama;
dos de ellos se arrodillaron junto al marco de su ventana, ¡con mosquetes a su lado!
Había muerte en cada ventana;
e infierno en una ventana oscura;
para que Bess pudiera ver, a través de su marco, la carretera que el recorrería.

III
Ellos la habían atado en posición firme, entre risitas y bromas;
al lado de ella habían sujetado un mosquete, ¡con el cañón bajo su pecho!
“Ahora, ¡vela cuidadosamente!” y la besaron.
Ella oyó al muerto decir:
“Búscame a la luz de la luna;
vela por mí a la luz de la luna;
¡vendré a ti bajo la luz de la luna, aunque el Infierno bloquee el camino!”

IV
Ella se retorció las manos a su espalda; ¡pero todos los nudos estaban bien firmes!
Contorsionó las manos hasta que sus dedos no estuvieron húmedos de sudor o sangre!
Se estiraban y tensaban en la oscuridad, y las horas se arrastraban como años,
hasta que, entonces, al filo de la medianoche,
exactamente, al filo de la medianoche,
¡la punta de un dedo lo tocó! ¡Al menos el gatillo era suyo!

V
La punta de un dedo lo tocó; ¡ya no se esforzó por el resto!
En vela, ella se mantuvo firme, con el cañón bajo su pecho,
no se arriesgaría a que la oyeran; no se esforzaría otra vez;
porque la carretera estaba al descubierto bajo la luz de la luna;
despejada y al descubierto bajo la luz de la luna;
y la sangre de sus venas a la luz de la luna latía con fuerza por refrenar su amor.

VI
¡Troc-troc; troc-troc! ¿Lo habrán oído? Los cascos del caballo sonando claramente;
troc-troc; troc-troc, ¿a lo lejos? ¿Estarán sordos que no le han oído?
Por la cinta de luz de luna abajo, por sobre la cima de la colina,
¡el salteador venía cabalgando,
cabalgando, cabalgando!
¡Los casacas rojas miraron sus detonadores! Ella se mantuvo, firme y en silencio!

VII
¡Troc-troc, en el helado silencio! ¡Troc-troc, en la noche reverberante!
¡Él se acercaba más y más! ¡La cara de ella era como una luz!
Los ojos de ella se ensancharon por un instante;
tomó aire profundamente una última vez,
y movió el dedo a la luz de la luna,
su mosquete hizo añicos la luz de la luna,
destrozó su pecho a la luz de la luna y le avisó a él... con su muerte.

VIII
Él se volvió; espoleó hacia el poniente; ¡no sabía quien estaba
inclinada, con su cabeza sobre el mosquete, empapada con su propia sangre roja!
No hasta que al alba lo oyó -su cara se puso gris al oírlo-
como Bess, la hija del dueño,
la hija de ojos negros del dueño,
había velado por su amor a la luz de luna, y allí había muerto en la oscuridad.

IX
¡Retornó, espoleando como un loco, gritando una maldición al aire,
con la blanca carretera humeando tras de sí y su estoque blandiendo en alto!
Rojo sangre eran sus espuela bajo el mediodía brillante;
rojo vino, su abrigo de terciopelo,
cuando lo mataron de un tiro en el camino,
abatido como un perro en el camino,
y yace sobre su sangre en el camino, con la lazada de encaje en su garganta.

X
Y aún hoy, dicen, de una noche de invierno, cuando el viento está en los árboles,
cuando la luna es un galeón fantasmagórico zarandeado en mares nubosos,
cuando la carretera es un cinta de luz lunar sobre el páramo púrpura,
un salteador llega cabalgando...
cabalgando... cabalgando...
un salteador llega cabalgando hasta la vieja puerta de la posada.

XI
Sobre los adoquines chacolotea y resuena en el oscuro patio de la posada,
y repiquetea con su fusta en los postigos, pero todo está cerrado y trancado;
silba una melodía hacia la ventana, y a quien debería estar ahí esperando
sólo a la hija de ojos negros del dueño,
Bess, la hija del dueño,
trenzando un nudo de amor rojo oscuro en su largo y negro cabello. 



La Historia de la Semana 

miércoles, 11 de enero de 2012

Convencer vs Derrotar

Pasadas las fiestas de Navidad retornamos a los temas educativos, con un artículo que me ha parecido interesante para compartir.

Hay personas que se toman las discusiones o los debates como una guerra: tienen que vencer a toda costa pasando por encima de lo que sea o de quien sea.

La historia de esta semana es un resumen de una conferencia del profesor Juan Manuel Mora, de la Universidad de Navarra, que trata sobre los beneficios de convencer antes que derrotar en una conversación, y, por extensión, me ha parecido muy útil para los que nos dedicamos a la educación en valores de jóvenes y adolescentes, en la que nos interesa transmitir lo mejor de nosotros mismos de manera que sea asumido por ellos y no impuesto a la fuerza.

Se fija especialmente en tres aspectos: el mensaje que queremos transmitir, la persona que lo transmite y la forma de hacerlo, concluyendo que con mensajes positivos, relevantes y claros; transmitidos por personas creíbles, empáticas y amables; de forma profesional, transversal y gradual, la comunicación de ideas y valores alcanza buenos resultados.

El resumen viene a continuación. Es un poco largo pero creo que merece la pena leerlo. La conferencia completa se puede ver aquí y aquí.

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Convencer vs. Derrotar

Sobre el mensaje a transmitir: 

1) El mensaje ha de ser positivo. Los públicos atienden a informaciones de todo género y toman buena nota de las protestas y las críticas. Pero secundan sobre todo proyectos y propuestas positivas. “Más vale encender una luz que maldecir la oscuridad”.

2) El mensaje ha de ser relevante. O sea, significativo para quien escucha, no solamente para quien habla. Hay que  conocer sus preguntas antes de proponer las respuestas.

3) El mensaje ha de ser claro. La comunicación no es principalmente lo que el emisor explica, sino lo que el destinatario entiende.

A veces, cuando la comunicación no funciona, se adopta una actitud equivocada y se traslada la responsabilidad al receptor: se considera a los demás como ignorantes, incapaces de entender. Más bien, la norma ha de ser la contraria: esforzarse por ser cada vez más claros, hasta lograr el objetivo que se pretende.

Sobre la persona que lo transmite:

1) Para que un destinatario acepte un mensaje, la persona que lo propone ha de merecer credibilidad, que se fundamenta en la veracidad y la integridad moral.

2) Hay que tener empatía. La comunicación es una relación que se establece entre personas, no un mecanismo anónimo de difusión de ideas. Cuando se habla de modo frío, se amplía la distancia que separa del interlocutor.

La empatía no implica renunciar a las propias convicciones, sino ponerse en el lugar del otro. En la sociedad actual, convencen las respuestas llenas de sentido y de humanidad.

3) Hay que ser cortés y amable. En los debates públicos proliferan los insultos personales y las descalificaciones mutuas. La claridad no es incompatible con la amabilidad.  Con amabilidad se puede dialogar; sin amabilidad, el fracaso está asegurado de antemano.

Sobre el modo de transmitirlo:  

1) Profesionalidad.  Cada campo del saber tiene su metodología; cada actividad, sus normas; y cada profesión, su lógica. Y hay que dominarlas.

2) Transversalidad.  No cerrarse  a las propias convicciones personales o políticas y ver las situaciones desde diversos puntos de vista. Estar abierto para comprender otras posturas.

3) Gradualidad.  La comunicación de ideas tiene mucho que ver con el “cultivo”: sembrar, regar, podar, limpiar, esperar, antes de cosechar. Lo contrario de este principio es la prisa y el cortoplacismo que llevan a la impaciencia y muchas veces también al desánimo, porque es imposible lograr objetivos de entidad en plazos cortos.

A estos nueve principios habría que agregar uno de orden técnico: la brevedad (regla de oro de la comunicación) y otro de orden global: la caridad (que impregna todos los demás).

La caridad es el contenido, el método y el estilo de la educacion en valores y comunicación de la fe; la caridad convierte el mensaje cristiano en positivo, relevante y atractivo; proporciona credibilidad, empatía y amabilidad a las personas que comunican; y es la fuerza que permite actuar de forma paciente, integradora y abierta.

Juan Manuel Mora, Universidad de Navarra


La Historia de la Semana 
 

miércoles, 4 de enero de 2012

Peddington at Five

Dentro de la sección musical comparto esta semana el tema Peddington at Five (algo así como A las 5 en Peddington) del grupo aleman Tangerine Dream, publicado dentro de su álbum Flame en 2009.

Este tema se encuadra dentro del conocido como rock progresivo electrónico (¡hay que ver los nombres que se inventan!) y de la música ambiental.

En realidad casi todo el disco está elaborado por Edgar Froese, quien se encarga de los teclados y sintetizadores.

Al final resulta una música muy agradable y fácil de oir, donde predomina la calma y las melodías tranquilas, estando especialmente recomendado para esos momentos de relajación semanal tan necesarios.

El video que acompaña es también agradable de ver.

¡Espero que os guste!




La Historia de la Semana 

lunes, 2 de enero de 2012

Los Reyes Magos son verdad

La historia de esta semana toca un tema sustancial para los niños: ¿realmente son verdad los Reyes Magos? ¿Podemos confiar en ellos?

Como es un pelín larga esta historia, no añado nada más para no revelar el misterio.... (¡aunque es evidente que sí son verdad!!). 

Simplemente invito a leer la historia para salir de dudas.

¡Y además con la seguridad de que los Reyes Magos os dejarán muchos regalos a tod@s, pues me han dicho que en vuestro corazón sólo han cabido buenos sentimientos y deseos durante el año pasado!

¡A esperar la noche mágica!

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Los Reyes Magos son verdad

 Apenas su padre se había sentado al llegar a casa,  dispuesto a escucharle  como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

 
- ¿Papá?

 - Sí, hija, cuéntame.

 - Oye, quiero... que me digas la verdad
. 

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.

 - Es que... -titubeó Blanca.
  - Dime, hija, dime.

 - Papá, ¿existen los Reyes Magos?

 
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

 - Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

 La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

 - ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero..

 - ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

 - No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.
 

- Entonces no lo entiendo papá.

 - Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas  comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
 Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

 - Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:



- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

 - ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
 Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

 - Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito...


  Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

 - Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

 - ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes...
 

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

 - ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

 - Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.


- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.  
 - Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
 

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

 - Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

 Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
 

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen.

- También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

  Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

-No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, los tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.



La Historia de la Semana